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Apocalipsis (12-22)
EL APOCALIPSIS
DE SAN JUAN (1-11)

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Capítulo 1

La revelación de Jesucristo 

1:1 La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, 
1:2 que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto. 
1:3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca. 

Salutaciones a las siete iglesias 

1:4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir,Exodo 3. 14 y de los siete espíritus que están delante de su trono;Apocalipsis 4. 5
1:5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra.Salmos 89. 27 Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, 
1:6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre;Exodo 19. 6Apocalipsis 5. 10 a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. 
1:7 He aquí que viene con las nubes,Daniel 7. 13Mateo 24. 30Mateo 26. 64Marcos 13. 26Marcos 14. 62Lucas 21. 271 Tesalonicenses 4. 17 y todo ojo le verá, y los que le traspasaron;Zacarias 12. 10Juan 19. 34, 37 y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.Zacarias 12. 10-14Mateo 24. 30 Sí, amén. 
1:8 Yo soy el Alfa y la Omega,Apocalipsis 22. 13 principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir,Exodo 3. 14 el Todopoderoso. 

Una visión del Hijo del Hombre 

1:9 Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. 
1:10 Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, 
1:11 que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. 
1:12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, 
1:13 y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre,Daniel 7. 13 vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.Daniel 10. 5
1:14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve;Daniel 7. 9 sus ojos como llama de fuego; 
1:15 y sus pies semejantes al bronce bruñido,Daniel 10. 6 refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.Ezequiel 1. 24
1:16 Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. 
1:17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;Isaias 44. 6Isaias 48. 12Apocalipsis 2. 8Apocalipsis 22. 13
1:18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. 
1:19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas. 
1:20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias. 

Capítulo 2

Mensajes a las siete iglesias: El mensaje a Efeso  2:1 Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto: 
2:2 Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; 
2:3 y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. 
2:4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. 
2:5 Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. 
2:6 Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco. 
2:7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida,Genesis 2. 9Apocalipsis 22. 2 el cual está en medio del paraíso de Dios. 

El mensaje a Esmirna 

2:8 Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el postrero,Isaias 44. 6Isaias 48. 12Apocalipsis 1. 17Apocalipsis 22. 13 el que estuvo muerto y vivió, dice esto: 
2:9 Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás. 
2:10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. 
2:11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.Apocalipsis 20. 14Apocalipsis 21. 8

El mensaje a Pérgamo 

2:12 Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice esto: 
2:13 Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás. 
2:14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.Numeros  25. 1-3Numeros  31. 16
2:15 Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco. 
2:16 Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. 
2:17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido,Exodo 16. 14-15 y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. 

El mensaje a Tiatira 

2:18 Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido, dice esto: 
2:19 Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. 
2:20 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel,1 Reyes 16. 312 Reyes 9. 222 Reyes 9. 30 que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. 
2:21 Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. 
2:22 He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella. 
2:23 Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón;Salmos 7. 9Jeremias 17. 10 y os daré a cada uno según vuestras obras.Salmos 62. 12
2:24 Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga; 
2:25 pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga. 
2:26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, 
2:27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero;Salmos 2. 8-9 como yo también la he recibido de mi Padre; 
2:28 y le daré la estrella de la mañana. 
2:29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. 

Capítulo 3 

El mensaje a Sardis  3:1 Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. 
3:2 Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. 
3:3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.Mateo 24. 43-44Lucas 12. 39-40Apocalipsis 16. 15
3:4 Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. 
3:5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida,Exodo 32. 32-33Salmos 69. 28Apocalipsis 20. 12 y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.Mateo 10. 32Lucas 12. 8
3:6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

El mensaje a Filadelfia 

3:7 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:Isaias 22. 22
3:8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. 
3:9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies,Isaias 60. 14 y reconozcan que yo te he amado. 
3:10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. 
3:11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. 
3:12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo,Apocalipsis 21. 2 de mi Dios, y mi nombre nuevo. 
3:13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. 

El mensaje a Laodicea 

3:14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios,Proverbios 8. 22 dice esto: 
3:15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 
3:16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 
3:17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. 
3:18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. 
3:19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo;Proverbios 3. 12 sé, pues, celoso, y arrepiéntete. 
3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. 
3:21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. 
3:22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. 

Capítulo 4

La adoración celestial  4:1 Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas. 
4:2 Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado. 
4:3 Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda.Ezequiel 1. 26-28Ezequiel 10. 1
4:4 Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas. 
4:5 Y del trono salían relámpagos y truenosExodo 19. 16Apocalipsis 8. 5Apocalipsis 11. 19Apocalipsis 16. 18 y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego,Ezequiel 1. 13 las cuales son los siete espíritus de Dios.Apocalipsis 1. 4
4:6 Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal;Ezequiel 1. 22 y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás. 
4:7 El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando.Ezequiel 1. 5-10Ezequiel 10. 14
4:8 Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos;Ezequiel 1. 18Ezequiel 10. 12 y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso,Isaias 6. 2-3 el que era, el que es, y el que ha de venir. 
4:9 Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, 
4:10 los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: 
4:11 Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. 

Capítulo 5 

El rollo y el Cordero  5:1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera,Ezequiel 2. 9-10 sellado con siete sellos. 
5:2 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? 
5:3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. 
5:4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. 
5:5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá,Genesis 49. 9-10 la raíz de David,Isaias 11. 1 ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. 
5:6 Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado,Isaias 53. 7 que tenía siete cuernos, y siete ojos,Zacarias 4. 10 los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. 
5:7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 
5:8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos;Salmos 141. 2
5:9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; 
5:10 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes,Exodo 19. 6Apocalipsis 1. 6 y reinaremos sobre la tierra. 
5:11 Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones,Daniel 7. 10
5:12 que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. 
5:13 Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. 
5:14 Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos. 

Capítulo 6 

Los sellos  6:1 Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira. 
6:2 Y miré, y he aquí un caballo blanco;Zacarias 1. 8Zacarias 6. 3 y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer. 
6:3 Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira. 
6:4 Y salió otro caballo, bermejo;Zacarias 1. 8Zacarias 6. 2y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada. 
6:5 Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro;Zacarias 6. 2, 6 y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. 
6:6 Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino. 
6:7 Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. 
6:8 Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.Jeremias 15. 3Ezequiel 5. 12, 17Ezequiel 14. 21
6:9 Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. 
6:10 Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? 
6:11 Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos. 
6:12 Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto;Apocalipsis 11. 13Apocalipsis 16. 18 y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; 
6:13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra,Isaias 13. 10Ezequiel 32. 7Joel 2. 31Mateo 24. 29Marcos 13. 24-25Lucas 21. 25 como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. 
6:14 Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla;Isaias 34. 4 y todo monte y toda isla se removió de su lugar.Apocalipsis 16. 20
6:15 Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;Isaias 2. 10
6:16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednosOseas 10. 8Lucas 23. 30 del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 
6:17 porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?Joel 2. 11Malaquias 3. 2

Capítulo 7

Los 144,000 sellados  7:1 Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientosZacarias 6. 5 de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. 
7:2 Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, 
7:3 diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.Ezequiel 9. 4
7:4 Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. 
7:5 De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil sellados. De la tribu de Gad, doce mil sellados. 
7:6 De la tribu de Aser, doce mil sellados. De la tribu de Neftalí, doce mil sellados. De la tribu de Manasés, doce mil sellados. 
7:7 De la tribu de Simeón, doce mil sellados. De la tribu de Leví, doce mil sellados. De la tribu de Isacar, doce mil sellados. 
7:8 De la tribu de Zabulón, doce mil sellados. De la tribu de José, doce mil sellados. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados. 

La multitud vestida de ropas blancas 

7:9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; 
7:10 y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. 
7:11 Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, 
7:12 diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén. 
7:13 Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? 
7:14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación,Daniel 12. 1Mateo 24. 21Marcos 13. 19 y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 
7:15 Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. 
7:16 Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno;Isaias 49. 10
7:17 porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará,Salmos 23. 1Ezequiel 34. 23 y los guiará a fuentes de aguas de vida;Salmos 23. 2Isaias 49. 10 y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.Isaias 25. 8

Capítulo 8 

El séptimo sello  8:1 Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. 
8:2 Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas. 
8:3 Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar,Exodo 30. 1 con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. 
8:4 Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. 
8:5 Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar,Levitico 16. 12 y lo arrojó a la tierra;Ezequiel 10. 2 y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.Apocalipsis 11. 19Apocalipsis 16. 18

Las trompetas 

8:6 Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas. 
8:7 El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuegoExodo 9. 23-25 mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde. 
8:8 El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 
8:9 Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida. 
8:10 El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella,Isaias 14. 12 ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. 
8:11 Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. 
8:12 El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos,Isaias 13. 10Ezequiel 32. 7Joel 2. 31 y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche. 
8:13 Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles! 

Capítulo 9 

9:1 El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. 
9:2 Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. 
9:3 Y del humo salieron langostas sobre la tierra;Exodo 10. 12-15 y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. 
9:4 Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes.Ezequiel 9. 4
9:5 Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. 
9:6 Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.Job 3. 21
9:7 El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra;Joel 2. 4 en las cabezas tenían como coronas de oro; sus caras eran como caras humanas; 
9:8 tenían cabello como cabello de mujer; sus dientes eran como de leones;Joel 1. 6
9:9 tenían corazas como corazas de hierro; el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carrosJoel 2. 5 de caballos corriendo a la batalla; 
9:10 tenían colas como de escorpiones, y también aguijones; y en sus colas tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses.
9:11 Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión. 
9:12 El primer ay pasó; he aquí, vienen aún dos ayes después de esto. 
9:13 El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oroExodo 30. 1-3 que estaba delante de Dios, 
9:14 diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates. 
9:15 Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. 
9:16 Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número. 
9:17 Así vi en visión los caballos y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre. 
9:18 Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca.
9:19 Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas; porque sus colas, semejantes a serpientes, tenían cabezas, y con ellas dañaban. 
9:20 Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar;Salmos 115. 4-7Salmos 135. 15-17Daniel 5. 4
9:21 y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos. 

Capítulo 10 

El ángel con el librito  10:1 Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego. 
10:2 Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra; 
10:3 y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces. 
10:4 Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir; pero oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las escribas. 
10:5 Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, 
10:6 y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más, 
10:7 sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.Daniel 12. 7
10:8 La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Ve y toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y sobre la tierra. 
10:9 Y fui al ángel, diciéndole que me diese el librito. Y él me dijo: Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel. 
10:10 Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre.Ezequiel 2. 8--3. 3
10:11 Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes. 

Capítulo 11

Los dos testigos  11:1 Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios,Ezequiel 40. 3 y el altar, y a los que adoran en él. 
11:2 Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa Lucas 21. 24cuarenta y dos meses. 
11:3 Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. 
11:4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra.Zacarias 4. 3, 11-14
11:5 Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. 
11:6 Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía;1 Reyes 17. 1 y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre,Exodo 7. 17-19 y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran. 
11:7 Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismoDaniel 7. 3Apocalipsis 13. 5-7Apocalipsis 17. 8 hará guerra contra ellos, y los venceráDaniel 7. 21 y los matará. 
11:8 Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama SodomaIsaias 1. 9-10 y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado. 
11:9 Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados. 
11:10 Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra. 
11:11 Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies,Ezequiel 37. 10 y cayó gran temor sobre los que los vieron. 
11:12 Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube;2 Reyes 2. 11 y sus enemigos los vieron. 
11:13 En aquella hora hubo un gran terremoto,Apocalipsis 6. 12Apocalipsis 16. 18 y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y por el terremoto murieron en número de siete mil hombres; y los demás se aterrorizaron, y dieron gloria al Dios del cielo. 
11:14 El segundo ay pasó; he aquí, el tercer ay viene pronto. 

La séptima trompeta 

11:15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.Daniel 7. 14, 27
11:16 Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, 
11:17 diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. 
11:18 Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes,Salmos 115. 13 y de destruir a los que destruyen la tierra. 
11:19 Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremotoApocalipsis 8. 5Apocalipsis 16. 18 y grande granizo.Apocalipsis 16. 21

 

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